sábado, 23 de julio de 2016

las enseñanzas de los padres...


Los padres son y serán el ejemplo a seguir de todos los hijos
 y su camino siempre estará sembrado por las enseñanzas
 que a cada instante de ellos reciben...


jueves, 14 de julio de 2016

¿Cómo saber si un hijo toma drogas?



Si sospechas que un hijo adolescente esté consumiendo drogas, hay algunos cambios de comportamiento o hábitos que nos pueden servir como pista. No obstante, es importante subrayar que ver en tu adolescente una o más de estas señales no significa que su hijo sea consumidor de drogas. A veces la propia adolescencia u otro tipo de problema que nada tiene que ver con el las drogas puedan ser la causa de un cambio de comportamiento o actitud específico.

Por otra parte, si crees que tienes motivo para preocuparte, y si durante un tiempo notas algunos de los cambios de personalidad, apariencia o comportamiento listados a continuación, es conveniente que hables con tu adolescente y que busques ayuda profesional.

Cambios de comportamiento en el hogar relacionados con consumo de droga



Pérdida de interés en actividades familiares

Falta de respeto hacia las reglas familiares

Aumento o pérdida notable en su apetito

Falta de cumplimiento con las responsabilidades y tareas

Falta de cumplimiento con la hora acordada para llegar a casa

Tendencia a ser abusivo verbalmente o físicamente con terceros

Desaparacen cosas de valor o dinero en la casa

No quiere decirte dónde va

Empieza a mentir sobre qué hace, con quién y dónde

Ofrece excusas constantemente por mal comportamiento

Pasa mucho más tiempo en su habitación

Objetos raros en su habitación como: papel de fumar, pipas, discos de cristal, bolsitas de plástico...


Cambios de personalidad relacionados con consumo de droga


Signos de depresión. No quiere salir

Empieza a insultar a los demás miembros de la familia

Parece huir del ámbito familiar y de la gente a la que quiere

Parece muy enfadado o confundido

Sufre de paranoia o cambios muy bruscos y extremos en su estado de ánimo

Parece preocupado, argumentativo y negativo

Parece demasiado cansado o hiperactivo

Excesiva rebeldía

No parece tan feliz como antes

Ya no habla de sus problemas personales

Engaña, roba, miente

Cambia de amigos

Cambios en su aspecto físico

Huele a alcohol o marihana

Pierde o gana mucho peso de repente

No se lava, no se peina parece descuidado

No se preocupa por su aspecto físico

No duerme ni come mucho, por lo que tiene aspecto de cansado

Le falta energía

Actividades sociales

Empieza a fugarse del colegio

Abandona a sus viejas amistades y hace amigos que no conoces

Pierde interés en las actividades escolares y empieza a sacar peores notas

Se duerme en clase

Pierde concentración y le cuesta acordarse de las cosas

No hace sus deberes

Cuestiona la autoridad de sus profesores y de sus padres

Pierde interés en actividades deportivas u otros hobbies

Le cuesta concentrarse.

calf...


domingo, 15 de mayo de 2016

viernes, 18 de marzo de 2016

Homenaje al C. Jose Loreto Salas Velasquez Qepd.

Descansa en paz gran amigo, Loreto Salas. de ti aprendimos la grandeza del humanismo y la razon de ser justos y equitativos con todos... 

lunes, 7 de marzo de 2016

Escuelas normales rurales: agentes de cambio y desarrollo



Simón Vargas Aguilar*

Las Escuelas normales rurales, originalmente planteadas como escuelas rurales regionales o centrales agrícolas, en 1922, formaban parte del proyecto de reforma educativa de los gobiernos posrevolucionarios, cuyo principio era la socialización de la educación en el ámbito rural mexicano, así como propiciar la concientización y participación social de quienes se forman en estos planteles, relata Alicia Civera Cerecedo, en su ensayo La legitimización de las escuelas normales rurales.http://bit.ly/1tWRjI0

Las normales regionales empleaban la propuesta pedagógica del reconocido pedagogo estadunidense John Dewey, quien concebía la escuela como la reconstrucción del orden social; el educador es un guía y orientador de los alumnos; es así que en México estos centros de preparación se caracterizaron por formar maestros rurales con vocación de apoyo, estimulando el proceso de transformación social a través de la enseñanza, atendiendo las necesidades educativas de las comunidades más marginadas del país.

Las escuelas rurales han sido perseguidas desde su creación, las primeras fueron descalificadas por los sectores conservadores de México debido a la inconformidad de la exclusión en la religión en este sistema educativo, se les trató con gran severidad, incluso grupos de fanáticos religiosos las llamaban escuelas del diablo, y los maestros rurales en ocasiones fueron víctimas de atentados contra sus vidas.

Posteriormente se les catalogó comosemilleros de guerrilleros y los integrantes de la Federación de Estudiantes Campesinos Socialistas de México (FECSM) –organización estudiantil que desde su fundación en 1935 se ha encargado de la defensa de las normales rurales frente a las continuasamenazas de desaparición por algunos niveles de gobierno y de la sociedad– han sido víctimas de persecución, sobre todo después de su activa participación en el movimiento estudiantil de 1968.

Actualmente siguen en función 17 normales rurales –de las 29 que llegaron a ser antes del 68–; estos centros educativos adoptaron el modelo de educación socialista propuesto por el gobierno del presidente Lázaro Cárdenas en 1934, el cual aspiraba a elevar las condiciones de vida de los obreros y campesinos, mismo que mantienen hasta la fecha a la par del plan de estudios oficial de la Secretaría de Educación Pública (SEP).

En diversos comunicados, la FECSM sostiene que en la educación en las normales rurales existentes aún se maneja una ideología marxista y que los planes educativos contienen materias que los capacitan en actividades agropecuarias productivas, culturales, deportivas y políticas, no obstante, en las dos décadas pasadas se ha planteado un reacomodo y reapertura a las nuevas tendencias teóricas, ideológicas y metodológicas existentes. http://bit.ly/1s7eI2J


Además de ser marginados, lo que caracteriza a los estudiantes de las normales rurales es su vocación de servir por medio de la educación a sus comunidades, su deseo de transformar con la enseñanza el futuro y la calidad de vida de los que ahí habitan, buscan ser ellos los agentes de cambio y desarrollo proporcionando conocimientos y herramientas necesarias para abatir la pobreza en las regiones más pobres y marginadas del país, a las que difícilmente otros normalistas accederían emigrar para desempeñar esta labor.

Después de los condenables sucesos de Iguala y del secuestro de 43 estudiantes de la Escuela Normal Isidro Burgos, de Ayotzinapa, las condiciones de vida de los estudiantes dentro de los internados donde viven mientras reciben su preparación se han revelado en su real magnitud, se nos ha expuesto lo difícil que les ha sido sobrevivir debido a la falta de apoyos por parte de los gobiernos estales y federales.

Y esa siempre ha sido su petición más constante, la mejora de condiciones de vivienda y estudio y durante muchos años la respuesta de las autoridades fue la marginación o incluso la represión. Ayotzinapa también ha servido para que se recapitulen las agresiones de las cuales han sido víctimas los estudiantes en años recientes, cuyas consecuencias ya han resultado fatales en varias ocasiones.

En el acuerdo firmado este 29 de octubre entre el presidente Enrique Peña Nieto y los padres de los 43 normalistas desaparecidos, el gobierno de la República se comprometió en el noveno punto a realizar un programa de redignificación de la infraestructura y los espacios de las escuelas normales rurales del país a fin de que proporcionen educación de calidad en los términos de la Constitución. http://bit.ly/1p7kQxp

Siguiendo con el discurso del titular de la SEP, Emilio Chuayffet, quien durante su comparecencia ante comisiones en el Senado, como parte de la glosa del segundo Informe del presidente Peña Nieto, dijo que el gobierno federal no cerrará ninguna normal rural, al tiempo de reconocer que muchas de estas se encuentran en condiciones verdaderamente deplorables.

Es tiempo de fortalecer el normalismo rural dotándolo de mayores y mejores recursos a efecto de garantizar una educación que pueda contribuir a integrar a los niños y jóvenes de esas comunidades a la modernidad y al desarrollo. Todos tenemos la palabra.

*Analista en temas de seguridad, educación y justicia

Twitter: @simonvargasa

Facebook: simonvargasa

Escuelas para pobres. Las normales rurales en México.



"Desgraciados los pueblos donde la juventud no haga temblar al mundo y los estudiantes se mantengan sumisos ante el tirano".
Lucio Cabañas

Las Escuelas Normales Rurales originalmente planteadas como Escuelas Rurales Regionales o Centrales Agrícolas, forman parte del principal proyecto de reforma educativa propiciado por los gobiernos posrevolucionarios en México cuyo principio sigue siendo la socialización de la educación en el ámbito rural mexicano así como propiciar la concientización y participación social de quienes se forman en estos planteles que desde sus inicios adoptaron el esquema de la defensa de la educación pública como un derecho popular y sobre todo como un derecho de los más pobres, empleando la educación como una herramienta fundamental para el entendimiento de la realidad social y la posibilidad de su transformación.




Atendiendo las necesidades educativas de las comunidades más marginales del país (principalmente la necesidad de maestros para la enseñanza primaria en las regiones más pobres) se priorizó la formación de maestros campesinos que a su vez pudieran educar a los hijos de los campesinos.



Desde su primera instalación en 1922, las Escuelas Normales Rurales no fueron ajenas a las condiciones sociales y económicas particulares de cada lugar, y por ello los planes y programas de estudio fueron adecuados a la realidad asumiendo un papel de compromiso y solidaridad con los más necesitados. El principal requisito para ingresar a estudiar en una normal rural es no contar con los recursos suficientes como para aspirar a una educación en las universidades oficiales o estatales, en pocas palabras “ser pobre”. Así, estas escuelas también se caracterizan por formar maestros rurales con vocación de apoyo; un maestro rural es entre otras cosas, agricultor, médico y amigo del pueblo.


Las normales rurales fortalecieron su carácter politizador estimulando el proceso de transformación social a través de la enseñanza, adoptando el modelo de educación socialista propuesto por el gobierno de Cárdenas con la reforma al artículo 3 constitucional en el año de 1934. Dicha reforma trajo consigo la inconformidad de los sectores conservadores mexicanos ya que replantea firmemente la exclusión de la religión en la educación, cuestión muy arraigada en algunas zonas rurales; generando desconfianza hacia el proyecto de educación campesina se les comenzó a tratar con severa hostilidad producto del fanatismo religioso que descalificó la enseñanza socialista y a las normales rurales llamándolas “escuelas del diablo” derivando incluso en ataques y atentados contra la vida de los maestros rurales. (Tanalís Padilla)

Es pertinente señalar que durante los inicios de las normales rurales (hablamos de las décadas de los 20’s y los 30’s), muchos aspectos de la realidad nacional aún se encontraban en reconstrucción tras la revolución mexicana, la intención de cada gobierno en turno era insertar a México en los proyectos “modernizadores” que le permitieran comenzar a desarrollarse y para esto el carácter de la educación que ofrecería el Estado era un aspecto crucial aun en definición.

La decisión oscilaba entre las políticas conservadoras que visualizaban a la educación como un medio disciplinario y de control social, o una postura intelectual que concebía a la escuela como un espacio propicio para el despertar de la conciencia popular. La SEP, en sus inicios en los años 20’s optó por la primera postura, y el reflejo de la defensa de las estructuras sociales porfiristas aún se podía encontrar en los planes de estudio de algunas escuelas rurales aisladas. (Susana Quintanilla)

El proceso educativo de cualquier país tiene una estrecha relación con las estructuras sociales imperantes. Este incluso puede darse desde dos perspectivas, la integradora que propone adentrar a la sociedad en el proceso social de consolidación capitalista y los preceptos educativos que le son funcionales “mediante la inculcación de la ideología dominante”; o la transformadora que propone una visión congruente de la realidad abandonando el papel del maestro como poseedor de la verdad absoluta para que brinde herramientas para la concientización y la transformación de la sociedad.(Eva Hicks Gómez) Retomando este planteamiento la estructura de la Escuela Rural en México evolucionó de manera diversa obedeciendo fundamentalmente a la perspectiva integradora. 

Mural en Normal Rural Ayotzinapa.
La creación de las llamadas Casas del Pueblo permitió que se pudiera llevar el conocimiento a los indígenas propiciando la unidad, la convivencia y la enseñanza colectiva a través de misioneros más que maestros. 


También se creó el proyecto de las Misiones Culturales emprendido por José Vasconcelos con el propósito de alfabetizar a los indígenas. Sin embargo, este fue uno de los proyectos con una visión mucho más integradora al proceso de estructuración capitalista en México. Conocida también como Cruzada contra la ignorancia, Vasconcelos buscaba “incorporar a los indígenas y a los campesinos al proyecto de una nación civilizada, terminar con el fanatismo religioso y los hábitos viciosos” (Jonatan Gamboa Herrera)

También estaban las Escuelas Artículo 123 obligatorias para los hijos de trabajadores de empresas agrícolas e industriales. Por la vía de los hechos estas escuelas fungieron como centros formadores de conciencias revolucionarias así como un aglutinador del descontento y contra los abusos de terratenientes y caciques.

Y por último están las aún sobrevivientes Escuelas Normales Rurales en las que además de aprender las labores del campo, los estudiantes asisten a la escuela para aprender a luchar por una sociedad diferente.

Este proyecto de educación campesina nació, creció y se ha desarrollado a contracorriente de todas las limitaciones económicas y sociales generadas por la incapacidad de los gobiernos posrevolucionarios para atender un proyecto de tal envergadura, aunada a la generación de la desconfianza social hacia el modelo de educación socialista. Por otro lado han tenido que enfrentarse a los obstáculos impuestos a partir de la derogación de la educación socialista en 1944 con el gobierno de Ávila Camacho, periodo tras el cual se dio la reducción del presupuesto y el cierre de por lo menos 30 de los 46 planteles que se instalaron por todo el país. El último de ellos, el Mexe en el Estado de Hidalgo, fue cerrado en el año 2008 durante la actual gestión de Felipe Calderón. Algunos de estos planteles fueron transformados en escuelas secundarias adoptando los planes de estudio contemporáneos.

Cohesionar las ideas entre el proyecto educativo y el surgimiento de la FECSM.

Así las Normales Rurales retoman el principio de educación socialista que durante el gobierno de Cárdenas propuso una perspectiva transformadora, y posteriormente hubo la necesidad de asumir una lucha abierta contra el Estado que desde un inicio les puso fecha de caducidad. La defensa de la educación pública para los campesinos, así como los derechos de los trabajadores son considerados conquistas históricas y un ejemplo a seguir, es por ello que los planes de estudio e incluso los materiales didácticos de las normales destacan la necesidad de la organización estudiantil campesina para resistir a los abusos y arrebatos de las autoridades.

Por ello se fue perfilando la estructura política organizativa que aglutina a los estudiantes campesinos para garantizar la existencia del normalismo rural. “Es durante el gobierno del Gral. Cárdenas en que más se facilita la organización de las masas campesinas, obreras y estudiantiles de las escuelas normales rurales, naciendo así la Federación de Estudiantes Campesinos Socialistas de México (FECSM), el 18 de junio de 1935, en la Central Campesina de El Roque, Guanajuato, constituida por todos los estudiantes de las escuelas normales rurales del país...” (Arturo Delgado Moya)

La FECSM se constituyó como una organización independiente a las centrales campesinas oficiales y los aparatos sindicales de la época, además de ser una de las organizaciones estudiantiles más antigua, mejor estructurada y con mayor tradición de lucha en México. Su fortaleza radica en sus integrantes (todos estudiantes y egresados de las Normales Rurales), su convicción de lucha por la defensa de la educación pública y gratuita, la disciplina practicada a través de una militancia comprometida, así como la formación de maestros rurales conscientes de los problemas sociales y convencidos de que un cambio social es posible.

Actualmente, siguen en pie 16 Escuelas Normales Rurales en donde aun se mantiene el esquema de educación socialista. Los estudiantes se forman en diversos ejes como el académico que obedece al plan de estudios oficial de la Secretaría de Educación Pública; el de Módulos de producción que los capacita para la actividad agropecuaria productiva; el cultural donde se aprende música popular, danza regional y otros oficios; el deportivo en el que se practican algunas disciplinas básicas y el político que se representa por un comité estudiantil en cada plantel y desde el cual se estudia el “marxismo-leninismo” y se analiza la realidad política y social del país. (Normales Rurales, Escuelas en resistencia)

La labor de concientización en estos centros educativos se ha dado a través de una educación política anticapitalista, la herencia teórica del marxismo-leninismo es la base de esta tarea. Es claro que un modelo de educación socialista no podía triunfar en un país apresto a integrarse al incipiente capitalismo del siglo XX, pero las normales rurales desde sus inicios hasta la actualidad han sido un espacio abierto para la formación política de sus estudiantes quienes adquieren una consciencia de clase y reivindican los procesos históricos fundamentales como la lucha de clases y la capacidad transformadora del proletariado, por ello la oposición encarnizada que la burguesía ostenta en contra de los normalistas no es extraña, siendo que a través de generaciones han demostrado su carácter combativo y la fortaleza de los campesinos mexicanos que aunque pobres, asisten a los más necesitados llevando la enseñanza a los rincones más apartados del país. De la costa hasta la sierra, los maestros rurales demuestran su compromiso con la educación científica, la conciencia política y la transformación social.


Debido a la participación política tan activa de sus estudiantes y a la relación de sus egresados con los movimientos campesinos, las normales rurales se enfrentan también a la descalificación mediática y el aislamiento político que ha sido impulsado por el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) propiciado por Elba Esther Gordillo y sus antecesores.

Es a través de la FECSM que se aglutina el descontento y se exigen las demandas que cada año permiten a las normales rurales seguir existiendo. Ahora conseguir los recursos para su subsistencia sólo es posible con la lucha de los normalistas por lo que es necesaria la movilización para garantizar el nuevo ingreso cada ciclo escolar, así como el sostenimiento del comedor, el internado, las becas estudiantiles y el apoyo para los egresados.

Los integrantes de la FECSM están acostumbrados a su dinámica combativa y movilizadora. Su capacidad de convocatoria a los sectores más conscientes de la juventud mexicana aún sigue siendo la más importante en el país después de movimientos como el del CNH en 1968.

Igual que otros movimientos estudiantiles, se han enfrentado a la represión en todas sus magnitudes, siendo el más reciente enfrentamiento del 12 de diciembre en Chilpancingo entre estudiantes de la Normal de Ayotzinapa y fuerzas de la policía estatal y federal, una muestra más de la lucha que el estado ha emprendido por la desaparición de estos centros educativos.

http://periodicoelcomienzo.blogspot.com/2012/02/escuelas-para-pobres-las-normales.html